El 10 de agosto de 2009, nos enteramos por diferentes fuentes de funcionarios de la Universidad Católica del Norte, que el presidente del comité paritario, Claudio Acuña, docente de la carrera de Ingeniería Civil Ambiental, de dicha casa de estudios había enviado una solicitud a rectoría, con el objetivo de “botar” y posteriormente eliminar a los perros de la UCN.
Esta información que viene circulando hace algunos meses, hoy se transformó en una realidad, cuando pudimos constatar a través de otras fuentes que la información era verídica y que el rector había firmado un decreto que los facultaría para llevar a cabo estas acciones en contra de los perros.
Sin embargo, tras diferentes averiguaciones con facultativos especializados en las leyes de protección animal, nos enteramos que ese decreto no puede ser emitido por la universidad ya que no es una institución competente para realizar un decreto. No obstante, la municipalidad y la seremia de salud, son organismos públicos capacitados para hacerlo.
Si existiese tal decreto, la UCN sólo actuaría como intermediario para sacar los perros de la universidad e ir a “botarlos”, y la municipalidad en conjunto con el servicio de salud haría el resto. Esto significa una matanza masiva de perros, ya que, al interior de la universidad circulan alrededor de 24 canes.
A pesar de haber redactado un proyecto de agrupación que expresaba cuales son nuestras propuestas para frenar la orden de expulsión y nuestro compromiso para solucionar el problema, hoy se está pasando a llevar un acuerdo que sostuvimos en una reunión con la dirección general estudiantil, ya que, incluso nos propusieron revisar el proyecto y trabajar en conjunto para lograr una solución ética al conflicto.
El día 11 de agosto, fui en representación de la Pata Universitaria, grupo de estudiantes que se creó en torno al problema existente en la universidad y que respecta a los perros. Con el objetivo de conversar con el señor Claudio Acuña, quien me atendió en su oficina. La finalidad de esta conversación era plantear la necesidad de obtener un comunicado oficial, acerca de la participación de este comité en la orden de eliminar o echar a los perros.
Sin embargo, Claudio Acuña me respondió que no tenían ninguna participación en las decisiones que estaba tomando rectoría. Y que no han sostenido comunicación alguna con el rector en torno al problema de los perros. No obstante, se negó rotundamente a escribir el comunicado oficial que declaraba que ellos como comité paritario no eran participes de esta orden. Tras una larga conversación él accedió a mandarme un correo donde decía que ellos no habían dado la orden de eliminar a los perros, pero ese documento, carece de validez, ya que, no posee la firma del presidente del comité paritario.
Con posterioridad me dirigí a las dependencias de rectoría para concretar una reunión con el Señor Misael Camus, y luego de esperar más de una hora, su secretaria me dijo que él estaba muy ocupado, y que difícilmente podía atenderme.
Sabemos que detrás de todo este conflicto está la orden de eliminación y/o expulsión de los perros a un sitio eriazo que el mismo rector, Señor Misael Camus ha ordenado a espaldas de los estudiantes, produciendo confusión en el ambiente universitario y una congoja, que nos deja a todos expectantes, por las posibles acciones que esta institución encabezada por él puede tomar en contra de nuestros queridos animales.
Conocemos cuales son las medidas que se tomarán, en contra de los perros, su expulsión de la universidad con la siguiente eliminación.
La información que recibimos daba cuenta de que las medidas habían sido ordenadas la semana pasada, sin embargo, no se llevaron a cabo por, “falta de personal”. Pero que está semana entrarían en curso.
Por otro lado, el código de sanidad establece que nadie puede arrojarse el derecho de eliminar perros, salvo que el servicio de salud determine realizar eutanasias, en casos de perros que presenten rabia. Hecho que no ocurre con los perros de esta institución universitaria.
Como miembros de esta agrupación rechazamos cualquier acto que atente contra la vida y el bienestar de los animales, así como también rechazamos la desinformación que la universidad ha venido manteniendo con los estudiantes que se oponen a estas prácticas.
Denunciamos que la Universidad Católica del Norte ha realizado una campaña en contra de los animales y el derecho a la vida, y hoy se encuentra aprobando un decreto que acabará con la existencia de más de veinte perros.
Denunciamos que la Universidad Católica del Norte, no escucha la voz de los estudiantes y actúa en contra de las decisiones de los alumnos. Violando el derecho a la participación democrática de ellos.
Queremos informarle a la comunidad que ésta institución está pasando a llevar las leyes que se rigen en nuestro país, ya que, el artículo 291 bis del Código penal textualmente señala: “El que cometiere actos de maltrato o crueldad con animales, será castigado con la pena de presidio menor en su grado mínimo y multa de diez ingresos mínimos mensuales o sólo a esta última”.
Agrupación de Defensa Animal “La Pata Universitaria”







